01
Reservas de energía y oxígeno
Ferritina baja = fatiga crónica aunque entrenes bien
No alcanza con descartar anemia. La ferritina es la reserva real de hierro — si está baja, tus músculos no reciben suficiente oxígeno y la recuperación se deteriora, aunque el hemograma diga "normal".
FerritinaHierro séricoTransferrinaHemograma
02
Fuerza muscular y recuperación ósea
Vitamina D baja = menos fuerza, más lesiones
La vitamina D3 es fundamental para la contracción muscular, la recuperación y la salud ósea. Más del 70% de los deportistas tiene niveles subóptimos — y casi ninguno lo sabe porque no la piden.
Vitamina D3 (25-OH)
03
Nivel de estrés y sobreentrenamiento
Cortisol alto = destrucción muscular silenciosa
El cortisol es el termómetro del estrés físico. Cuando está crónicamente elevado, el cuerpo entra en modo catabólico — destruye músculo, suprime el sistema inmune y bloquea la regeneración.
Cortisol 8AMDHEA-SRatio Cortisol/DHEA
04
Daño muscular post-esfuerzo
CK elevada = tu músculo no se recupera entre sesiones
La creatinkinasa mide el daño muscular real. Niveles elevados sostenidos entre entrenamientos indican que estás acumulando daño sin recuperarte — el camino directo a la lesión crónica.
CK totalCK-MB
05
Inflamación sistémica oculta
PCR-us alta = el freno invisible del rendimiento
La inflamación de bajo grado es el enemigo silencioso del deportista. No duele, no se nota — pero bloquea la recuperación, deteriora el músculo y predispone a lesiones crónicas y recidivantes.
PCR ultrasensible
06
Capacidad anabólica y composición corporal
Testosterona baja = dificultad para ganar músculo
La testosterona, la insulina y los minerales como zinc y magnesio son los pilares del anabolismo muscular. Un desequilibrio en cualquiera de ellos impacta directamente en tu capacidad de generar y mantener músculo.
Testosterona T/LInsulinaZincMagnesioSelenio